viernes, 11 de julio de 2008

LOS PROGRES Y SUS MISERIAS


Lo de los progres es de órdago, y los fachorros con lo suyo, no les ganan en lindezas y distintos tipos de cutradas. En España, ir de pogre es ser el rey de lo ambiguo. Son capaces de criticar al clero, pero besan la mano al papa (jefe jerárquico de los católicos...no me da la gana ponerlo en mayúsculas) cuando van de visita diplomática.
No hace nada en un programa de televisión, el Pepe Blanco sacó al aire la bandera de la ambigúedad progre, cuando al debatir sobre la laicidad en España, y decir que entendía que Estado e Iglesia tenían que estar cada uno en su sitio......lo iniciaba con la siguiente expresión:.....mire usted, yo soy creyente...pero......
Es como decir yo soy laico, pero me gasté una pasta en el bautizo y la "prime" comunión de mi hijo....patético e irrespetuoso, para con quién le pretenda entender desde la objetividad. Contradicciones las que hagan falta, pero esta no es inocua....y hará descojonarse al católico más radical. Estar en dos sitios a la vez, de partida no es real, aunque se pretenda hacer ver como compatible, sobre todo porque ayuda a impedir que las cosas avancen, y confunden sobre la certeza real de que se quieran cambiar realmente.


El redactor jefe del Gabinete Católico del Estado Laico.

DEL FACHORRISMO Y LOS FACHORROS


Y es que hablar hoy de izquierdas o derechas es tan absurdo como ridículo. Lo que no se extingue como grupo homogéneo y ridículo pero peligroso, es la tribu de los fachorros. Sus formatos son variopintos y sofisticados. Ya no tienen armas ni todos van a misa, viven en sus propias contradicciones en diversos ambientes humanos.

Se vanaglorian de lo negativo cuando lo hace otro, pero piden comprensión con falsa ternura, cuando sus propios errores no han podido ser escondidos. Representan la distorsión del psicópata, de esa que habla Norbert Bilbeny -El idiota moral-. Son fáciles de identificar, cuando se les pregunta para aclarar algo, interpretan que se les provoca. Cuando han hecho algo imponiendo con guante blanco, como poner el crucifijo en la jura del presidente del gobierno, y se debate sobre la cordura de esto en un "teórico estado laico", argumentan represión....es decir no se han reprimido de imponerlo, pero decírselo es "reprimirle".

El fachorro define las cosas a su antojo. Le trae al pairo la definición que esté en el diccionario, las cosas son como ellos dicen, y matizarlas o aclararlas es de jilipoyas. A los distintos a ellos les llaman progres, pero no tienen rubor (cosa de débiles en su argot), en definirse como de centro-derecha-progresistas.

Todo el disco duro de los fachorros es de fabricación cristiana, igual que el sistema de arranque. Cuando mandan bien, pero cuando piden que se les vote, recurren a la ternura que repudian cuando no les hace falta....LA NIÑA DE RAJOY, representa la habitual menor en desamparo, que sólo es acogida cuando hay que guardar las formas y "hacerse el bueno".
Cabría hablar del fachorrismo como un movimiento camaleónico que cambia de forma por interés, pero no de contenidos y que sigue vigente con mayores dificultades para ser vistos.